Riego
Regar los bonsáis con las herramientas adecuadas es el punto de partida para mantener las plantas sanas. Las regaderas para bonsáis, de plástico o cobre, están provistas en el extremo de una boquilla o roseta con orificios finos que permiten que el agua caiga en forma de lluvia y moje la tierra sin compactarla ni arrastrarla. Una herramienta muy útil que ayuda a regar el suelo de manera uniforme, garantizando que todas sus partes estén bien mojadas. Rociar la copa de los bonsáis cuando el sol es menos intenso, a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, garantiza una mayor humedad foliar. Un excelente hábito, muy apreciado por nuestras plantas, especialmente en los meses de verano, cuando el clima es más cálido y seco. Puedes elegir entre pulverizadores profesionales con bomba de presión o sin ella, tanto de plástico como de vidrio.