El esmalte azul intenso, con ligeras variaciones de tono y un sutil sombreado a lo largo del borde, confiere carácter e intensidad a la superficie, haciendo que cada jarrón sea único. La forma cuadrada, compacta y bien proporcionada, junto con los pies discretos y definidos, garantiza la estabilidad y el equilibrio visual, mientras que la base ligeramente rebajada recuerda el estilo clásico de los jarrones japoneses tradicionales. El orificio de drenaje asegura un correcto flujo del agua, fundamental para la salud del sistema radicular. La cocción a alta temperatura garantiza solidez, resistencia a la intemperie y una larga vida útil. Una maceta elegante y versátil, ideal para realzar pequeños bonsáis, tanto de hoja caduca como perenne.