El esmalte verde confiere al jarrón un aspecto natural, realzando los colores de la planta. La forma rectangular baja, con proporciones equilibradas, acentúa la percepción de madurez del bonsái y realza su estructura. Las esquinas definidas pero armoniosas, el borde y las patas bien definidas garantizan estabilidad y proporción, recordando el estilo clásico de las macetas japonesas tradicionales. Los siete orificios de drenaje garantizan una correcta evacuación del agua, esencial para la salud del sistema radicular. La cocción a alta temperatura garantiza robustez, resistencia a la intemperie y una larga vida útil. Una maceta elegante y versátil, perfecta para acompañar bonsáis de hoja caduca, florales y frutales.