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Cercidiphyllum

El Cercidiphyllum, también conocido como Katsura o “árbol del caramelo”, es una variedad de hoja caduca con flores, apreciada por su belleza estética y su resistencia. Sus hojas verdes brillantes en forma de corazón con bordes ligeramente ondulados son una de sus características distintivas. El follaje cambia de color de forma espectacular durante el otoño y adquiere tonos que van del amarillo al naranja y al rojo. Sus flores rosadas, pequeñas y poco llamativas, que florecen en primavera, son dioicas. Por lo tanto, existen plantas masculinas y femeninas: las plantas masculinas se distinguen por la emisión, en otoño, de un delicado perfume que recuerda una mezcla de dulce y especiado que evoca el aroma del caramelo. Es una especie muy apreciada por su capacidad para adoptar formas elegantes, gracias a su ramificación fina y su tronco de color marrón oscuro, que pueden moldearse fácilmente.

El bonsái Cercidiphyllum debe cultivarse al aire libre durante todo el año, en un lugar soleado o con sombra parcial. Le gusta la luz plena, que estimula un crecimiento vigoroso, una mejor floración y una buena coloración del follaje. Es ideal en un ambiente templado, protegido de las corrientes de aire frío. Durante el invierno, es mejor mantenerlo en un lugar protegido donde las temperaturas no bajen de los 5°C.

La regla general de riego, que indica que hay que regar cada vez que el suelo esté seco al tacto, también es ideal en el caso del Cercidiphyllum, teniendo en cuenta, sin embargo, que en los periodos más cálidos y en presencia de viento fuerte, hay que intervenir con mayor frecuencia. De hecho, en estos casos, la tierra corre el riesgo de quedarse completamente seca. También hay que tener en cuenta que tanto la falta como el exceso de agua pueden provocar graves desequilibrios en la planta. Más concretamente, la falta de agua provoca el marchitamiento de las hojas y un crecimiento atrofiado, mientras que el exceso provoca el ennegrecimiento de las hojas en la parte apical.

El trasplante se realiza cada 2-3 años en primavera, antes de la reanudación vegetativa, para favorecer el crecimiento y mantener sano su aparato radicular. El sustrato ideal es bien drenante, fértil y rico en materia orgánica, con un pH ligeramente ácido o neutro, para evitar el estancamiento de agua y prevenir la pudrición de las raíces.

La poda estructural se realiza a finales del invierno o principios de la primavera, antes de la aparición de los nuevos brotes. En esta fase se define la línea del tronco y se eliminan las ramas dañadas, secas o que han crecido hacia el interior. También es posible reducir el tamaño de la planta si se desea mantenerla más compacta, pero generalmente este árbol tiene un crecimiento natural armonioso que no requiere mucho mantenimiento. Durante la temporada vegetativa, en verano, se pueden realizar podas ligeras de mantenimiento, sobre todo para corregir la dirección de las ramas y mejorar la conicidad de la ramificación.

El bonsái Cercidiphyllum tiene un crecimiento natural y armonioso que no requiere mucho mantenimiento. El pinzado sirve para mantener la copa compacta y estimular una ramificación fina. Cuando los nuevos brotes han producido 2-4 hojas, se puede intervenir eliminando la parte apical. El pinzado es útil para mantener unas proporciones equilibradas entre la copa y el tronco.

El alambrado del Cercidiphyllum es más eficaz durante la temporada de crecimiento vegetativo, pero debe realizarse con cuidado, sin ejercer demasiada presión sobre el tronco y las ramas para evitar daños. El alambre se puede retirar al cabo de unos meses, cuando las ramas se hayan estabilizado en la posición deseada.

La fertilización del Cercidiphyllum es esencial para mantenerlo sano y vigoroso. Durante la temporada de crecimiento vegetativo (primavera y verano, excluyendo los meses más calurosos), aplique cada 4 semanas un fertilizante equilibrado o específico para bonsáis, como el hanagokoro. En otoño es preferible utilizar un fertilizante con menos nitrógeno y más potasio, para favorecer la lignificación de las ramas y preparar la planta para el invierno. Durante el reposo vegetativo se recomienda reducir al mínimo o evitar la fertilización.

El Cercidiphyllum es una planta resistente a las enfermedades y no es especialmente susceptible a las plagas comunes. Sin embargo, es importante vigilarla para prevenir cualquier signo de plagas o enfermedades. En caso de ataques de pulgones u otros parásitos, especialmente durante la temporada de verano, se pueden utilizar remedios naturales o insecticidas ligeros. Además, a esta variedad le gusta una humedad ambiental media, por lo que, durante los periodos de aire seco, es útil rociar ligeramente el follaje. La planta es generalmente resistente a las enfermedades fúngicas si el suelo no está demasiado húmedo.

Asesoramiento sobre:
Ubicación

El bonsái Cercidiphyllum debe cultivarse al aire libre durante todo el año, en un lugar soleado o con sombra parcial. Le gusta la luz plena, que estimula un crecimiento vigoroso, una mejor floración y una buena coloración del follaje. Es ideal en un ambiente templado, protegido de las corrientes de aire frío. Durante el invierno, es mejor mantenerlo en un lugar protegido donde las temperaturas no bajen de los 5°C.

Riego

La regla general de riego, que indica que hay que regar cada vez que el suelo esté seco al tacto, también es ideal en el caso del Cercidiphyllum, teniendo en cuenta, sin embargo, que en los periodos más cálidos y en presencia de viento fuerte, hay que intervenir con mayor frecuencia. De hecho, en estos casos, la tierra corre el riesgo de quedarse completamente seca. También hay que tener en cuenta que tanto la falta como el exceso de agua pueden provocar graves desequilibrios en la planta. Más concretamente, la falta de agua provoca el marchitamiento de las hojas y un crecimiento atrofiado, mientras que el exceso provoca el ennegrecimiento de las hojas en la parte apical.

Trasplante

El trasplante se realiza cada 2-3 años en primavera, antes de la reanudación vegetativa, para favorecer el crecimiento y mantener sano su aparato radicular. El sustrato ideal es bien drenante, fértil y rico en materia orgánica, con un pH ligeramente ácido o neutro, para evitar el estancamiento de agua y prevenir la pudrición de las raíces.

Poda

La poda estructural se realiza a finales del invierno o principios de la primavera, antes de la aparición de los nuevos brotes. En esta fase se define la línea del tronco y se eliminan las ramas dañadas, secas o que han crecido hacia el interior. También es posible reducir el tamaño de la planta si se desea mantenerla más compacta, pero generalmente este árbol tiene un crecimiento natural armonioso que no requiere mucho mantenimiento. Durante la temporada vegetativa, en verano, se pueden realizar podas ligeras de mantenimiento, sobre todo para corregir la dirección de las ramas y mejorar la conicidad de la ramificación.

Pinzado

El bonsái Cercidiphyllum tiene un crecimiento natural y armonioso que no requiere mucho mantenimiento. El pinzado sirve para mantener la copa compacta y estimular una ramificación fina. Cuando los nuevos brotes han producido 2-4 hojas, se puede intervenir eliminando la parte apical. El pinzado es útil para mantener unas proporciones equilibradas entre la copa y el tronco.

Alambrado

El alambrado del Cercidiphyllum es más eficaz durante la temporada de crecimiento vegetativo, pero debe realizarse con cuidado, sin ejercer demasiada presión sobre el tronco y las ramas para evitar daños. El alambre se puede retirar al cabo de unos meses, cuando las ramas se hayan estabilizado en la posición deseada.

Fertilización

La fertilización del Cercidiphyllum es esencial para mantenerlo sano y vigoroso. Durante la temporada de crecimiento vegetativo (primavera y verano, excluyendo los meses más calurosos), aplique cada 4 semanas un fertilizante equilibrado o específico para bonsáis, como el hanagokoro. En otoño es preferible utilizar un fertilizante con menos nitrógeno y más potasio, para favorecer la lignificación de las ramas y preparar la planta para el invierno. Durante el reposo vegetativo se recomienda reducir al mínimo o evitar la fertilización.

Cuidado

El Cercidiphyllum es una planta resistente a las enfermedades y no es especialmente susceptible a las plagas comunes. Sin embargo, es importante vigilarla para prevenir cualquier signo de plagas o enfermedades. En caso de ataques de pulgones u otros parásitos, especialmente durante la temporada de verano, se pueden utilizar remedios naturales o insecticidas ligeros. Además, a esta variedad le gusta una humedad ambiental media, por lo que, durante los periodos de aire seco, es útil rociar ligeramente el follaje. La planta es generalmente resistente a las enfermedades fúngicas si el suelo no está demasiado húmedo.

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